La música aporta muchísimo a las marcas, y a ella dedican mucho también (producción, derechos, etc.) para tenerla presente en sus elementos del mix: su publicidad, sus puntos de venta, incluso en su tagline… y así mejorar, por ejemplo, notoriedad o consideración de marca.

La pregunta es cómo hacer que esta inversión en música no sea algo meramente puntual y que trabaje para la marca, y cómo hacerlo de manera coherente, consistente, para que construya marca. Pues esta gran cuestión no es tan difícil de responder como aparenta, ya que el mundo de las marcas y de la música tienen mucho en común, y mucho significa que es muy potente lo que tienen en común, que no es otra cosa que la emoción, la que quieres sentir cuando escoges una música, y la que quieres sentir cuando escoges una marca.

Pongamos pues la primera al servicio de esta última, haciendo que algo que puede ser solo banal trabaje para la estrategia de la marca.

Con la siguiente publicación podrás reflexionar sobre qué música debes escoger para que tu marca sea la escogida:

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