Con el lanzamiento del nuevo estudio Mobility Futures de Kantar, pretendemos identificar los puntos clave que marcarán la movilidad urbana de los próximos años.

Aunque la gente entiende la necesidad de una movilidad respetuosa con el medioambiente, el coche sigue siendo el rey debido a su comodidad, seguridad y accesibilidad, sobre todo para los trayectos diarios al trabajo. Pero tanto aquellos que conducen en solitario como los que usan el transporte público, segundo método más usado, están interesados en una alternativa. De hecho, según nuestro informe, globalmente existe un 25% de la población que estaría interesada en cambiar su método de transporte


Pero cambiar el comportamiento de los ciudadanos no es fácil. Las ciudades deben implantar iniciativas sólidas y atractivas que se integren perfectamente dentro del ecosistema de la ciudad y que motiven a la gente a cambiar. Aquí entra en juego lo que se conoce como Movilidad como Servicio (MaaS), que ofrece servicios y productos de movilidad intermodal que pueden usarse a conveniencia para crear opciones optimizadas a nivel individual según las necesidades de cada habitante. Con ella, los principales players de la industria tienen una oportunidad de ser relevantes en este tiempo de disrupción e incertidumbre si deciden desarrollar nuevos productos, ofertas y servicios.

No es descabellado imaginar, por lo tanto, que las ciudades que decidan implementar la movilidad como servicio verán grandes beneficios. Tomemos como ejemplo Berlín, ciudad líder en el reciente índice de movilidad urbana publicado por Kantar. La capital alemana es una de las ciudades que ya ha empezado la transformación de su movilidad hacia un modelo multimodal gracias al uso de tecnología innovadora e integrada, que permite consultar todas las rutas posibles y escoger la más eficiente. Por su parte, los conductores que preferirían ser pasajeros, gracias a los servicios de movilidad podrían optar por soluciones como el coche compartido o incluso coches autónomos.

En su informe, Kantar también publica el índice de movilidad compartida, en el que se evalúan las ciudades mejor preparadas para la economía colaborativa en lo referente a movilidad. Aquí entran en juego tanto servicios de alquiler a corto plazo de coches, motos o bicicletas, como servicios de car pooling, a través de los cuales compartir un trayecto para que el vehículo lleve a más de una persona.

Globalmente, solo un 1 % de la población usa servicios de movilidad compartida. Aun así, el número de personas que expresó preferir este modo de servicio al suyo actual indica que este porcentaje podría aumentar rápidamente, convirtiendo la movilidad compartida en una práctica más masiva.

Madrid, por ejemplo, aparece en el informe como una de las ciudades donde la movilidad compartida tiene más oportunidades de crecer. Y es, de hecho, la ciudad española donde más se usa este tipo de servicios. En la capital destacan sobre todo Uber y Cabify, la primera siendo también el servicio de carsharing más usado en Valencia. Por su lado, en Barcelona destaca el uso del servicio de bicicletas compartidas por encima de los coches y el uso de ecooltra, servicio de alquiler de motos eléctricas.

El cambio hacia una movilidad compartida y entendida como servicio representa un cambio importante en el, hasta ahora, tradicional paradigma del sector de la automoción, pero es un cambio necesario si la industria quiere prosperar en la nueva era de la movilidad urbana.

Para más información de lo que ofrece nuestro informe Mobility Futures puedes registrarte al webinar que dará Kantar el próximo 4 de noviembre junto a Automotive World aquí

En el próximo artículo podrás descubrir el segundo pilar sobre el que crecerá la movilidad del futuro. Mientras, descárgate nuestra publicación informativa: 

Fuentes: Mobility Futures, Kantar 2019 Tendencias en Movilidad urbana